Este artículo de opinión de Jeffrey Baldwin se publicó en El Diario
En todo Estados Unidos, la comunidad latina sigue creciendo, no solo en tamaño, sino también en influencia. Hoy en día, millones de hispanos están dando forma a la vida económica, cultural y cívica de nuestra nación. Sin embargo, una de las herramientas más potentes a nuestra disposición —nuestra voz en las urnas— sigue estando infrautilizada.
Por eso, los esfuerzos de participación cívica como la campaña “Vota Conmigo” son tan importantes. Liderada por TelevisaUnivision y respaldada por organizaciones como el Instituto LIBRE, esta iniciativa busca educar, empoderar y motivar a los hispanos con derecho a voto para que participen en el proceso democrático.
El mensaje de la campaña es sencillo pero potente: la participación importa.
En los últimos años, los votantes hispanos se han convertido en uno de los segmentos más dinámicos y de mayor crecimiento del electorado estadounidense. Según las estimaciones destacadas por la campaña, más de 36 millones de latinos tienen derecho a voto en Estados Unidos, lo que representa una gran oportunidad para la participación cívica y el liderazgo dentro de nuestras comunidades.
Sin embargo, aunque el número de personas con derecho a voto sigue aumentando, la participación no siempre avanza al mismo ritmo. Muchos votantes potenciales se enfrentan a barreras que van desde la falta de información sobre cómo registrarse o la confusión sobre los procesos de votación, hasta el simple reto de compaginar el trabajo, las responsabilidades familiares y la participación cívica.
Ahí es donde las organizaciones comunitarias y las iniciativas no partidistas pueden desempeñar un papel esencial.
La campaña “Vota Conmigo” tiene como objetivo proporcionar información clara y accesible sobre el registro de votantes, el voto anticipado y el proceso electoral a través de múltiples plataformas. Mediante la televisión, los medios digitales y el alcance comunitario, la campaña ya ha llegado a cientos de millones de personas y ha contribuido a aumentos significativos en el registro de votantes hispanos en ciclos electorales anteriores.
Esfuerzos como estos ayudan a garantizar que los hispanos cuenten con las herramientas y los conocimientos necesarios para hacer oír su voz.
En el Instituto LIBRE, creemos que la participación cívica es fundamental para una democracia sana. Votar es más que un derecho; es una oportunidad para que las personas y las familias influyan en las políticas que dan forma a sus comunidades y a sus oportunidades futuras.
Para muchos hispanos, la decisión de votar tiene un significado profundo. Muchos proceden de países donde las instituciones democráticas son frágiles o donde los ciudadanos tienen una influencia limitada sobre las decisiones del gobierno. Estados Unidos ofrece algo diferente: la capacidad de que las personas participen en la construcción del rumbo de la nación.
Pero la democracia solo funciona cuando la gente participa.
Fomentar la participación cívica no consiste en decirle a la gente qué votar. Se trata de asegurar que comprendan sus derechos, conozcan cómo funciona el sistema y se sientan empoderados para participar en él. Cuando hay más ciudadanos informados y comprometidos, nuestra democracia se vuelve más fuerte y representativa.
El alcance comunitario, la información culturalmente relevante y las voces de confianza son clave para cerrar las brechas de participación. Al conectar con los votantes allí donde están —ya sea a través de medios en español, organizaciones comunitarias o plataformas digitales—, iniciativas como “Vota Conmigo” ayudan a garantizar que nadie se quede fuera del proceso democrático.
La comunidad latina siempre ha contribuido enormemente a la historia de Estados Unidos, desde el emprendimiento y la innovación hasta el servicio público y el liderazgo cívico. Nuestra participación en las elecciones es otra forma de ayudar a dar forma al futuro.
Este año, mientras las comunidades de todo el país se preparan para el próximo ciclo electoral, el mensaje es claro: infórmate sobre los temas, entiende el proceso y haz que tu voz cuente.
Porque cuando nuestras comunidades participan, nuestra democracia se fortalece para todos.