Celebrando el Mes de la Herencia Hispana

El Mes de la Herencia Hispana difícilmente podría haber llegado en mejor momento.

Solo estamos en septiembre, y 2016 ya parece ser uno de los años más divisivos que se recuerdan. La violencia y la agitación se han apoderado de nuestras ciudades, y grandes sectores de la población se enfrentan a un sistema amañado en su contra. En los medios, el alarmismo, el nativismo y la acritud se han adueñado de nuestro discurso político. Casi todas las líneas se han cruzado. Sabes que las cosas se han ido de las manos cuando alguien dice que tener un camión de tacos en cada esquina sería algo malo.

Sin embargo, este mes, que se celebra del 15 de septiembre al 15 de octubre, es una oportunidad para centrarnos en algo un poco diferente. Es un momento para reconocer y celebrar las contribuciones únicas que la comunidad latina ha aportado —y sigue aportando— a Estados Unidos. Durante siglos, las culturas y comunidades hispanas han prosperado en las Américas y, a día de hoy, forman parte esencial del tejido de nuestro país. Desde los nombres de nuestras ciudades hasta la comida de nuestros restaurantes, todo lleva la huella de la herencia hispana de Estados Unidos.

Los hispanos constituyen el mayor grupo minoritario de Estados Unidos, así como el mayor grupo demográfico de inmigrantes. Incluso en un momento en el que muchos estadounidenses creen que el país va en la dirección equivocada, hay mucha gente que mira a nuestro país desde fuera y no está de acuerdo. Millones de personas siguen buscando oportunidades y la posibilidad de construir una vida mejor dentro de nuestras fronteras, y eso debería animarnos. El sueño americano aún no ha terminado.

En lugar de convertir a los inmigrantes o a las minorías en chivos expiatorios de nuestros propios problemas, deberíamos adoptar una visión de suma positiva sobre las distintas culturas y comunidades que conforman nuestro país. En una sociedad libre, las personas prosperan creando valor para los demás, y los muchos grupos que componen Estados Unidos no son un coste, sino un beneficio. Mientras seguimos celebrando este mes la herencia de la comunidad hispana, es importante dejar la política a un lado y mantener una perspectiva sana.