Las empresas de propiedad hispana están en auge en Arizona

Según los últimos datos (del informe «DATOS» de la Cámara de Comercio Hispana de Arizona), el número de empresas de propietarios hispanos en Arizona se ha más que duplicado en menos de una década. Pero este hecho no debería sorprendernos. Las empresas de propietarios hispanos están ayudando a que la economía de EE. UU. crezca en casi todos los estados. Según un estudio reciente de Geoscape y la Cámara de Comercio Hispana de EE. UU., entre 2012 y 2015 el número de empresas de propietarios hispanos ha crecido a una tasa anual del 7,5% frente al 5,5% de todas las empresas estadounidenses en el mismo periodo.

Según los aspectos destacados de DATOS, el número de empresas de propiedad hispana en Arizona se disparó un 70 % de 52.667 a 89.673 entre 2007 y 2012. Y basándose en la tendencia de crecimiento compuesto de ese periodo, ahora se estima que hay unas 123.000 empresas de propiedad hispana en Arizona. El crecimiento de las empresas de propiedad hispana también se extiende a ambos géneros: el número de empresas de propiedad de mujeres hispanas en Arizona se duplicó con creces entre 2007 y 2012, pasando de 19.367 a 41.843.

Gran parte de este éxito puede atribuirse no solo al espíritu emprendedor de los hispanos estadounidenses, sino también a su creciente poder adquisitivo. A partir de 2015, los hispanos en Arizona tienen un poder de gasto estimado de 40.300 millones de dólares, y a nivel nacional esa cifra se estima en 1,5 billones de dólares. Para poner las cosas en perspectiva, como explica el informe DATOS, esta cifra es aproximadamente equivalente al PIB de Australia.

Se espera que el poder adquisitivo hispano crezca aún más en un futuro próximo. Se prevé que los hispanos y los asiáticos impulsen el mayor crecimiento del poder adquisitivo entre las minorías individuales según el informe. Entre 2014 y 2019, se espera que su cambio proyectado en el poder adquisitivo supere el 32 %, frente al 20 % de los no hispanos. Estas cifras son un recordatorio importante para nuestros responsables políticos de que el bienestar económico de nuestra nación está siendo determinado cada vez más por el grado en que los hispanos estadounidenses pueden prosperar en nuestras comunidades. Crear el entorno económico adecuado, uno en el que las empresas puedan crearse sin necesidad de cumplir con regulaciones gubernamentales innecesarias, es clave para la prosperidad de los hispanos estadounidenses y, por extensión, del país en general.