Esta columna fue escrita por Jeffrey Baldwin, director del Instituto LIBRE, y publicada en el diario La Opinión.
¿Qué hace que una sociedad sea verdaderamente saludable y próspera? En un momento en que muchos estadounidenses buscan mayores oportunidades y estabilidad, la respuesta está en fortalecer los valores fundamentales que durante mucho tiempo han impulsado el éxito en nuestras comunidades.
En el Instituto LIBRE, creemos que cuatro pilares esenciales: prosperidad, educación, fe y familia, son clave para construir un futuro más sólido, no sólo para las comunidades hispanas, sino para todos los estadounidenses.
La prosperidad es donde comienza la oportunidad. En todo el país, los emprendedores hispanos están creando negocios a un ritmo notable, contribuyendo a la generación de empleo y al crecimiento económico. Apoyamos este impulso proporcionando recursos, generando conexiones y colaborando con organizaciones y empresas locales. Cuando las personas tienen las herramientas para tener éxito económicamente, pueden construir estabilidad para sus familias e invertir nuevamente en sus comunidades, beneficiando a toda la sociedad.
La educación es el camino que convierte la oportunidad en realidad. A través de nuestro programa de educación financiera, proporcionamos a las personas el conocimiento y las habilidades necesarias para prosperar en la economía actual. Al promover principios como una buena planificación financiera, la libertad económica y la responsabilidad personal, empoderamos a las personas para que tomen decisiones informadas sobre su futuro. La educación no se trata sólo de avanzar, sino de desbloquear el potencial y formar líderes que contribuyan a una América más próspera.
La fe también desempeña un papel vital en la construcción de comunidades fuertes. Para muchos, proporciona propósito, resiliencia y una base moral que guía la vida diaria. Reconocemos la importancia de la fe como una fuente de fortaleza que refuerza valores como el trabajo duro, la perseverancia y el servicio a los demás. Estos valores son esenciales tanto para el éxito individual como para fomentar comunidades basadas en la confianza y el apoyo mutuo.
La familia, quizás más que cualquier otra cosa, es la piedra angular de una sociedad saludable. Las familias fuertes crean estabilidad, forman a las futuras generaciones y transmiten los valores que sostienen a las comunidades a lo largo del tiempo. Para tener una América fuerte y libre, necesitamos familias fuertes y estables. Necesitamos políticas e instituciones que respeten el papel central de la familia y garanticen que estén empoderadas, no limitadas, en la formación de la próxima generación.
Estos cuatro pilares están profundamente interconectados. La oportunidad económica se fortalece con la educación; la educación se guía por valores que a menudo están arraigados en la fe; y todo esto se refuerza dentro de la familia. Juntos, forman un marco integral para construir comunidades resilientes, autosuficientes y llenas de oportunidades.
Si bien nuestro trabajo se centra en empoderar a las comunidades hispanas, los principios tras estos pilares son universales. Todas las comunidades se benefician cuando las personas tienen la libertad de perseguir oportunidades, acceso a educación de calidad, valores sólidos y familias que las apoyan. Estas no son ideas partidistas; son los cimientos de una sociedad próspera.
Nos enorgullece apoyar a personas y comunidades en todo el país que promueven estos principios. Al enfocarnos en lo que nos une, nuestro deseo compartido de oportunidad, estabilidad y prosperidad; podemos construir un futuro más fuerte para todos.
Nuestros pilares y principios no son consignas partidistas; son verdades comprobadas por el tiempo, basadas en el liberalismo clásico y en la experiencia vivida. Cuando el gobierno es limitado, los mercados son libres, las leyes son justas y las personas asumen su responsabilidad, las comunidades latinas no necesitan permiso para tener éxito. Ya poseen lo más importante: familia, fe, cultura y ambición; y la libertad permite que esas fortalezas florezcan.