La educación es clave para construir familias fuertes y comunidades prósperas. Para muchas familias latinas, representa oportunidad, estabilidad y la promesa de un futuro mejor.
Creemos que las familias deben tener el control de la educación de sus hijos. Los padres conocen mejor que cualquier sistema centralizado las fortalezas, necesidades y aspiraciones de sus hijos.
Los niños aprenden de distintas maneras, y no existe un único sistema que funcione para todos. Las familias latinas, y todos los estadounidenses, merecen un sistema educativo que les ofrezca opciones más adecuadas para sus hijos.
El gobierno no debería ponerse en medio de las familias que intentan hacer lo correcto para sus hijos. Creemos que el papel del gobierno debe ser apoyar el acceso y la oportunidad, no dictar resultados para las familias.
La libertad y la oportunidad son las ideas clave detrás del Sueño Americano, y también deberían guiar nuestra educación. Cuando se empodera a las familias y se amplían las opciones, los estudiantes tienen éxito y las comunidades se fortalecen durante generaciones.